[ESTUDIO+CIFRAS] Medios de derecha saturaron a los venezolanos de violencia y manipulación

Durante más de treinta días, y parafraseando las recientes declaraciones del ministro Rodríguez Torres, se ha mantenido activo en el país el escenario de una guerra de cuarta generación. 
Aupados por las órdenes de voceros de la derecha, grupos de civiles preparados psicológicamente para actuar de forma violenta y atentar contra la tranquilidad de las calles del país se han dado a la tarea de sembrar la zozobra, cerrar el paso por importantes arterias viales y pese a todos los esfuerzos realizados para generar disgusto en la población, el Presidente continúa siendo el mismo.
En Venezuela el clamor actual del Gobierno y de la gente es uno solo: la paz. Sin embargo los medios de comunicación al servicio del imperialismo han demostrado cuál es el rol que les toca en esta red de acciones finamente hiladas con el fin de derrocar al gobierno: sostener la ofensiva de mensajes antichavistas que mantengan vivo el descontento del público alienado contra un movimiento que congrega a la irrefutable mayoría del país.

La posición de los voceros y medios de información opositores ante las muertes y los hechos de violencia acaecidos en el país ha sido ambigua: si bien todos salvan sus apariencias morales reprobando la violencia, no tardan en calificar la protesta opositora como una forma pacífica de manifestación, y de invitar a la colectividad a continuar adelante con dichas acciones.

Lo visto en la TV

Las movilizaciones, guarimbas y barricadas son el tema favorito de la semana en la TV opositora, con un 42% del tiempo en pantalla. Allá bien lejos, con un 16% del tiempo en pantalla, se trató el tema de las divisas y el SICAD. A los sucesos e inseguridad, así como a la matriz de la crisis nacional, se le otorgó el 9% y el 8% de la exposición en pantalla respectivamente.

La sobreexposición del tema guarimbero encuentra una interesante explicación cuando se revisan los juicios que se hacen en torno al tema. La cobertura de estas acciones no se trata de la denuncia que los medios de comunicación hacen con respecto a una serie de situaciones que han puesto en riesgo la vida de miles y han acabado, hasta la fecha con más de 25 personas. Contrario a lo que se pueda suponer por lógica y justicia, los medios privados han hecho uso de las movilizaciones violentas de la derecha para seguir dilapidando la imagen del gobierno.

Luego de inducir una reacción de las fuerzas del orden público del Estado Venezolano, la derecha venezolana -a través de su teatro de operaciones de la información- avanza con alarmante impulso en agenciar y crear condiciones para calificar a la gestión revolucionaria de estado represor-torturador. Las consignas “reivindicadoras” de libertades e incluso las críticas a la gestión de gobierno en el campo del manejo cambiario y de abastecimiento quedaron atrás: la valoración cualitativa que la TV hace acerca de la gestión revolucionaria se dedica en un 37% a la difusión del mensaje del “excesivo uso de la fuerza” por parte de los cuerpos de seguridad del Estado, lo cual es perfectamente útil para generar indignación en los espectadores, que podrían no tardar demasiado en estar de acuerdo con llamar a la injerencia como “solución” al conflicto.

La matriz de la represión se sigue fortaleciendo con la difusión, en un 17%, de la idea de que “en este país se invierte más en reprimirnos que en medicamentos para el cáncer”, y el 46% restante de los mensajes se traducen en ataques a la defensora del pueblo e invitaciones a continuar la protesta.

Estamos bajo el escenario de una afincada campaña pro imperio cuyos mensajes serán asumidos como “lo real” por el público captado por dichas empresas de la comunicación. Bajo esta óptica, y tomando en cuenta que en la TV privada en Venezuela se refiere al Gobierno Bolivariano con un 96% de términos son negativos y sólo un 4% de términos positivos, se hace evidente la intención de solidificar la idea del estado fallido con la intención de generar una intervención extranjera como los implementados en conflictos suaves de data reciente, como Serbia, Irak, Siria, Sudan, entre otros.

Ante el llamado al diálogo y la paz realizado de forma consecuente por el Presidente Nicolás Maduro desde inicios del año, la negativa de los factores de la derecha ha sido rotunda, aun cuando la necesidad del mismo ha sido bandera de ellos mismos cada vez que reclaman ser escuchados por el gobierno nacional.


En un 23% de la valoración cualitativa de la TV privada hacia Nicolás Maduro a este último se le responsabiliza por los hechos de violencia llevados a cabo por los guarimberos fascistas de Voluntad Popular y sus aliados. Otro 23% limita el diálogo “para cuando liberes a los presos”, y con un 18% de frecuencia cada una, se difunden frases como “el llamado al diálogo del presidente Maduro no es sincero”, “Maduro quiere hacer sentir a los venezolanos que protestar es un crimen”, y “estamos pidiendo que Maduro nos atienda”. Dejamos a discreción del usuario detectar cualquier tipo de contradicción entre los mensajes de la mass media fascista.

En el campo de la prensa escrita privada…

…destacan las declaraciones de Henrique Capriles: “este Gobierno se encuentra frágil y apuesta a la violencia. Ellos celebran cada vez que hay una protesta con violencia. Muchas de las barricadas son infiltradas por ellos mismos”.

Por su parte, María Corina Machado pasó por alto el incidente en el que se descubrió a El Nacional forjando las declaraciones de la Defensora del pueblo Gabriela Ramírez, y reforzó la matriz de la represión diciendo que “la señora defensora ha hecho en los últimso días declaraciones inaceptables que la hacen cómplice de esta represión brutal”.


La estrategia de la oposición con un 56% de la frecuencia responde al interés de deslegitimar al gobierno. De forma simultánea, un 31% de las valoraciones pretende legitimar a la oposición y un 10% colectivizar los intereses de los seguidores de la oposición. Quizá por no dejar, un 3% de la intencionalidad de la prensa opositora corresponde a culpar al gobierno de los sucesos vividos en el país durante las últimas semanas.
La matriz de la Semana es la de la represión, con un 36% de espacio en prensa, nada menos que 127 artículos dedicados a instalar en la opinión pública la sensación de vivir bajo un régimen represor.

El sustantivo de la semana en la prensa opositora es tortura, con 51 repeticiones que representan el 23% de la frecuencia, lo cual se corresponde perfectamente con el guión de la represión que pretende abonar el terreno para una posible intervención extranjera. La satanización de los colectivos continúa adelante también. La matriz de que “colectivos armados atacan estudiantes” es explotada en un 17% de las ocasiones y la palabra represión aparece en un 13% de las veces como adjetivo para calificar la acción del Gobierno contra las guarimbas.

Crédito: Misión Verdad

La Redoma

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