[INVESTIGACIÓN ESPECIAL] CAPRILES ES PINOCHETISTA: He aquí varias pruebas de sus intenciones fascistas

No es de sorprenderse, pero sí es motivo de alerta, que este 13 de abril, el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, haya escrito una columna llamada "Tiene que haber cambio", cuyo contenido no tiene, aparentemente, que ver con un cambio de gobierno por la vía violenta, sino de diálogo y paz para la concertación nacional, eso sí, bajo las condiciones que pretende imponer la MUD. Pero, basta leer entre líneas el artículo escrito por Radonski para evidenciar sus pretenciones no mencionadas (por ahora) de sumarse a la rebelión fascista que convocó su ex compañero político, Leopoldo López, y que ahora promueve la embajadora alterna de Panamá, María Machado.

El espacio de opinión muestra a un Radonski "conciliador" y "optimista" con el diálogo nacional que convocó el Gobierno, tomando como ejemplo a muy malos precursores de la pseudo-democracia latinoamericana.

Escribió, el ex líder de la oposición: "otro ejemplo es aquel discurso de Patricio Aylwin (con quien tuve la oportunidad de intercambiar ideas en nuestra visita a Chile) en el Estadio Nacional, el 12 de marzo de 1990, quien hablaba de la necesidad de restablecer el respeto y la convivencia entre los chilenos, cualquiera que fueran sus creencias, ideas o condición social, sean civiles o militares".

Captura: Capriles Noticias
Dichas frases suenan bonito, eso sí, basta con investigar quién es Patricio Aylwin para darse cuenta de las intenciones oscuras de Capriles. 

Patricio Aylwin fue, nada más y nada menos, el primer presidente electo en Chile, tras la dictadura criminal y asesina de Augusto Pinochet. Ya sabrán que Pinochet fue aquel tirano que masacró a más de 3 mil chilenos en campos de concentraciones por ser de izquierda (muchos de ellos estudiantes), usando como uno de sus métodos el traslado de las víctimas al Estadio Nacional de Santiago para fusilarlos masivamente (más adelante mostraremos fotos).

Lo cierto es que dicha dictadura terrorífica, no sólo acabó con la vida del presidente democrático Salvador Allende, sino que además lo hizo con todo socialista que prentendiera alzar su voz contra el poder impuesto; y Patricio Aylwin fungió como uno de los mayores alabadores del pinochetismo. De hecho, fue Pinochet quien le entregó la banda presidencial cuando asumió el mando del país sureño en la década de los 90. 

Aylwin, alabadísimo por Henrique Capriles Radonski, dijo en agosto de 1973, tras el golpe en Chile: "entre una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda".

Así es, Aylwin apoyó el golpe contra Allende, y he aquí una gran evidencia:


¿Con qué moral se atreve un dirigente político de la oposición golpista venezolana a hablar de justicia y respeto por la voluntad estudiantil, mientras cita a uno de los títeres de la dictadura militar que arrastró las técnicas del holocausto nazi a Latinoamérica?

¿Cómo puede osar un burdo político a hablar del respeto a la educación, mientras se reúne y comparte ideas con quien apoyó la masacre de tantos jóvenes que fueron despojados de sus sueños de justicia social y socialismo humanista por la bala de un fusil?

En todo caso, nada debe extrañar la mitomanía de Capriles, quien en su capricho de alcanzar la Presidencia de la República y ante la picazón de no haber podido ganarle ni a Chávez ni a Maduro, titula sus columnas con la palabra "cambio", y las camufla con un tinte de inocencia y cursilería de primer grado. Peligroso, porque después de la "salida" se supondría que viniese "un cambio", y por supuesto, algo muy similar al pinochetismo, pero en Venezuela. 

Juntos y revueltos: Aylwin y Pinochet
Juntos y revueltos: Aylwin y Pinochet
Juntos y revueltos: Aylwin y Pinochet
Juntos y revueltos: Aylwin y Pinochet

Juntos y revueltos: Aylwin y Capriles Radonski

¿Qué hizo Pinochet en Chile?
40 mil victimas (entre muertos, desaparecidos y discapacitados de por vida)

Así aniquilaban a los estudiantes en Chile.
Estadio de fútbol hecho campo de concentración

La represión chilena que acabó con la vida de 3000 personas,
por ser de izquierda. No liberaban a los estudiantes, los fusilaban

Así aniquilaban a los estudiantes en Chile.
Estadio de fútbol hecho campo de concentración

Así aniquilaban a los estudiantes en Chile.
Estadio de fútbol hecho campo de concentración

La represión chilena que acabó con la vida de 3000 personas,
por ser de izquierda. No liberaban a los estudiantes, los fusilaban
Así aniquilaban a los estudiantes en Chile.
Estadio de fútbol hecho campo de concentración

La represión chilena que acabó con la vida de 3000 personas,
por ser de izquierda. No liberaban a los estudiantes, los fusilaban

Investigación de: Rafael Ortega Mata

La Redoma

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