Existe una evidente consternación, angustia y violencia dentro de la política nacional. Dentro de algunos intelectuales que seguramente ya pasarán y todo volverá a la calma. Es evidente que tenemos 14 años echando para adelante y ahora cuando parece que la cosa esta retrocediendo un poco, se crea que estamos perdidos. Pero no es así, solo agarramos impulso.
Se están tomando medidas correctas, tal vez tardías, pero realmente correctas. La experiencia nos hace aseverar que somos un pueblo que demuestra memoria corta a conveniencia.
Debemos tomar en cuenta que la vehemencia siempre congoja y nos genera rencores, odios éxitos y fracasos; héroes, mártires vencedores y perdedores. Pero no somos un Estado que se muestra como un oropel, sino que somos la tierra que impulsa un verdadero sistema social igualitario que se levanta desde las bases Populares.
Chávez, más allá del socialismo resolvió mostrarnos y hacernos comprender lo que a mi juicio fue el primer sistema de gobierno ideal entre los pueblos, el nos enseño a ser fraternos. Más allá de compañeros, amigos y camaradas. Esa complicidad sana que solo se da entre iguales, entre los que sentimos que la fraternidad es una necesidad que acaba con las divisiones y rencores entre los que tenemos la dicha de ser racionales y tener voluntad.
Venezuela atraviesa por un sendero consolidado de emociones descontroladas, cuenta con un sistema de gobierno que basa su objetivo en la satisfacción de los más necesitados; y es eso lo que justamente lo hace blindado. El Poder Popular representa la fortaleza real para las aspiraciones del socialismo que queremos establecer, pero no es sino hasta la comprensión de la “Comuna” cuando podamos ver los resultados concretos en la conciencia de los pueblos.
Hay quienes no están de acuerdo con la Comuna; pero bueno, también hay quienes no les gusta el chocolate o los gatos y el mundo sigue funcionando, he allí la democracia. Nuestra tarea esta en la orientación de los cuadros descuadrados por las consecuencias y el manejo errado de la política económica, aclarando que no se necesita ser experto en la materia, para sentir y padecer los látigos inflacionarios en el bolsillo y parte de la rutina.
En esta Revolución para poder establecer nuevamente la conexión entre Pueblo y Pueblo que es lo que entendemos como “Un solo Gobierno” es necesario asimilar que el comandante Chávez siempre será la luz que nos guía desde el oriente eterno, pero que de ahora en adelante, la independencia continua forjándose junto y solo junto al compañero Nicolás Maduro, quien a pesar de ataques, criticas y show mediático, tiene la tarea de hacer realidad el ultimo deseo del gran Hugo Chávez “La consolidación de las Comunas” y esto no puede ocurrir sin la conciencia y las emociones controladas de un pueblo pensante que debemos seguir llenando de letras y dirigencia.
El pueblo demanda confianza y nuevos lideres, contemplan las decisiones del Presidente Maduro y hacen el análisis real y popular que les permite su forma de vida. Este lo emplean de la mejor forma y deciden seguir leales a la Revolución, a lo único que les generó esperanza y el cumplimiento de sueños colectivos que han hecho reales con un gobierno lleno de pueblo. Ahora debemos radicalizar en la segunda fase revolucionaria; y es en la delicada e intocable honestidad y ética, que muchos disfrazan de fraternidad para simular ser humildes y engañarnos en la praxis.
Escrito por: Loel Henríquez | @encapuchao
